Al finalizar el año, hay una serie de celebraciones religiosas, que llaman la atención en la vida de los P’urhépechas. Hay un decir, con gran contenido de certeza, de que el pueblo P’urhépecha es un pueblo muy religioso. No sabemos si es una reminiscencia del pasado, antes de la conquista, o una nueva visión sembrada en el alma de los indígenas por los admirados y devotos frailes Españoles. Lo cierto es que en el mes de diciembre, las festividades irrumpen en la vida P’urhépecha como una cascada de cantos y rezos, que bajo el cielo estrellado Decembrino, siembran el fervor y la devoción Cristiana. La festividad de Nuestra Señora de la Salud, el 8 de Diciembre, congrega en la gran explanada del Santuario de Pátzcuaro, a miles de devotos indígenas que desde temprana hora le cantan las mañanitas, a la “Virgencita de la Salud”, a esa hermosa imagen obra de Vasco de Quiroga, cuyos favores y milagros recorren la Nación entera. Es la Virgen de los P’urhépechas, y como tal, la quieren y la veneran. Le cantan y le bailan, y en ese su día siempre le ofrecen algo, desde el aguacate del solar, hasta el jarrito recién hecho con las manos maravillosas de los artesanos. Una Virgen y una festividad eminentemente P’urhépechas.

Y aún no terminan las celebraciones del 8 de diciembre, cuando en el horizonte aparece la “Virgen de Guadalupe”, emperatriz de América, que también es asumida y venerada por el pueblo P’urhépecha.

C:\Documents and Settings\Usuario\Mis documentos\FOTOS W.1-09\100_1222.JPGLa veneración a la Guadalupana, como en todo México, también se da entre los P’urhépechas. No hay poblado en donde no haya una ensarta de mujeres “Guadalupes” o Lupitas que orgullosamente portan su mexicanidad o más bien su “Guadalupanismo”. Este hermoso nombre, lleno de tradición, está perdiendo piso ante las novedades modernistas del Norte, en donde las Ivets, Caros o Rosis, se imponen en los humildes hogares P’urhépechas. Sin embargo, no hay comunidad chica o grande que no celebre con música y bombo, con peregrinaciones, con cantos y letanías, con danzas y cuetes y que no ofrezca una plegaria a la Virgen morena del Tepeyac.

Las Posadas, antes de la Navidad, han tomado fuerza en las comunidades. Son celebraciones llenas de una tradición que siempre ha tenido como centro “La Iglesia Parroquial”. Generalmente las posadas, que según cuentos o historias, eran actitudes y mensajes litúrgicos, por medio de los cuales los Frailes evangelizaban a los indígenas. Ahora son celebraciones que los catequistas mantienen y conservan, en beneficio de los niños, como un premio a lo que actualmente se sigue llamando “ir a la doctrina”.

C:\Documents and Settings\Usuario\Mis documentos\FOTOS W.1-09\100_1222.JPGEl Nacimiento Decembrino, es otra cosa. Costumbre que no se ha perdido y que se sigue realizando en las casas, con los elementos naturales que siempre han usado, según las costumbres de los Abuelos. Desde el portal sencillo, de pedazos de leña recogidas en los montes cercanos, hasta los “Nacimientos”, con decoraciones pintadas a mano, que reflejan la campiña de la sierra con puentes y arroyos, con borreguitos, con pastores, etc. Pero desde luego el Nacimiento más importante es el que arma el cura en la Parroquia, con la colaboración de cargueros y amigos. Es un reflejo fiel de la situación de las comunidades. Si la crisis no ha sido tan fuerte, hay un portal grande, de madera y pino. Cáscara del campo, peregrinos grandes y bien vestidos, etc. Habrá que ver los Nacimientos de San Andrés, de Pichátaro, de Quinceo, de Sebina, etc. Por mencionar algunos.

Bueno y en el mes de Enero, las festividades continúan, con la prolongación de la celebración del Niño de San Antonio, en Santa Fe de la Laguna, la celebración de los Reyes Magos, que va adquiriendo fuertes representaciones, etc.

Sin embargo podemos comentar, que la mayoría de las festividades en las comunidades P’urhépechas, tienen un gran contenido de religiosidad. Es decir, toda fiesta popular tiene un referente claro a una conmemoración religiosa, a la festividad del Santo Patrono. Parecería que hay un remanente religioso en las celebraciones populares de las comunidades. Que la vida popular, que la manifestación de alegría, de convivio social, está marcado por el eje o la influencia religiosa. Desde el nombramiento de los organizadores o cargueros, los hace el cura y en la Iglesia. Como si el poder religioso o la influencia religiosa, está por arriba de la convivencia social. Así lo religioso le arrebata al pueblo el significado folclórico y social, por lo menos eso es lo que aparece a simple vista.

C:\Documents and Settings\Usuario\Mis documentos\FOTOS W.1-09\100_1222.JPGHabrá que preguntarnos si estas celebraciones van en camino o afectan y cuestionan a la comunidad en el crecimiento de su Fe, de su religiosidad, de su vivencia cristiana. Lo poco que sabemos de los antiguos Frailes, es que se aprovechaban de ciertos actos masivos populares para darles un cambio evangelizador y así convertir a los indios al cristianismo.

Ahora, que la Iglesia sufre uno de los abandonos masivos más fuertes, donde las Iglesias se están quedando solas ante un mensaje hueco que no les dice nada, ¿las celebraciones religiosas, las actuales festividades patronales, llenas de ruido, de música, de alegría, aumentan la fe cristiana, aumentan el compromiso cristiano y hay un proceso de reconversión, como lo anuncian y lo proclaman los sacerdotes?

El problema es que los Cargueros, las fuerzas laicas, los grupos de cristianos, no se pueden quitar la tutela de lo religioso, bajo la dirección hegemónica de los curas, que expresan su poder y su control social, en aras de un mandato divido que confunde lo espiritual con los social.

Porque de actividades eminentemente laicas, populares, no organizadas por el gobierno, que también tiene otros fines de control y de poder, no hay o son pocas, como la celebración del año Nuevo P’urhépecha. ¿ Está bien? ¿Está mal? Queda para futuras discusiones….

Equipo UARHI. Enero del 2010.


 

Contáctanos | Inicio | Versión purepecha
® Uarhí es una marca registrada, Morelia, Mich. México, 2006 | DHTML Web Menu By openCube